Buscar «matcha sabor» puede querer decir dos cosas. Si lo que quieres saber es a qué sabe el matcha solo, lo tienes explicado en a qué sabe el matcha. Este artículo va de lo otro: el té matcha de sabores, el que viene mezclado con cacao, fruta o especias. Qué lleva de verdad, cómo leer la etiqueta para no pagar azúcar a precio de té y cuál elegir según cómo lo vayas a tomar.
Qué es un té matcha de sabores
Es matcha al que se le añade otro ingrediente para cambiarle el sabor. Parece sencillo, pero bajo el mismo nombre se venden productos muy distintos. Hay tres grandes tipos:
- Con un ingrediente real. Matcha mezclado con cacao, fruta en polvo o especias. Lo que lees en la etiqueta es lo que hay en el bote, y el sabor sale de ahí.
- Con aroma. Matcha con un aroma natural de fruta o de dulce. El sabor es más sutil y el porcentaje de matcha suele ser más alto.
- Que no son matcha. Polvos de colores que se preparan como el matcha pero no llevan té. El caso más conocido es el matcha azul, hecho con flor de butterfly pea.
Ninguno es mejor que otro. Lo que importa es saber cuál estás comprando.
Cómo leer la etiqueta
En la lista de ingredientes de un matcha de sabores hay tres datos que te lo dicen casi todo:
- El lugar del matcha en la lista. Los ingredientes se ordenan por ley de más a menos cantidad. Si el matcha aparece detrás del azúcar, estás comprando sobre todo azúcar.
- El azúcar. Si lleva, cuánto y de qué tipo. Algunas mezclas para latte llevan más azúcar que té.
- Aroma o ingrediente. «Aroma natural de fresa» no es lo mismo que «fresa en polvo». Los dos son válidos, pero el segundo aporta la fruta y el primero solo su olor y su sabor.
Un ejemplo real: nuestro Matcha Cacao lleva un 62,1 % de cacao en polvo, un 35 % de té matcha de Kagoshima y un 2,9 % de azúcar. Es decir, más cacao que matcha y casi nada de azúcar. Sabe a chocolate caliente porque es, sobre todo, cacao.
Los sabores más habituales y a qué saben
- Cacao. El más fácil de todos. El cacao redondea el fondo vegetal del matcha y el matcha le quita pesadez al chocolate. Donde mejor funciona es en latte. Lo contamos en matcha con cacao.
- Frutos rojos. Arándano, fresa o frambuesa. Su punto ácido corta el amargor y hace que el matcha se perciba más fresco. Brillan con hielo.
- Dulces y de temporada. Vainilla, turrón o caramelo. Suelen llevar algo de azúcar, a veces de coco, y encajan en los latte de invierno.
- Blue. No es té: es flor de butterfly pea en polvo. Tiene un sabor herbal suave, no lleva cafeína y cambia de azul a violeta con unas gotas de limón. Todo sobre él en qué es el matcha blue.
Cuál elegir según cómo lo tomas
- El matcha solo te sabe a hierba → cacao. Es la puerta de entrada que mejor funciona, también con niños en casa.
- Quieres algo para la tarde o la noche → blue. Al no llevar té, no tiene cafeína.
- Lo tomas con hielo en verano → un frutal. El frío baja el amargor y la fruta hace el resto.
- Lo tomas en latte → cacao, o un matcha premium con vainilla (más abajo te contamos cómo).
- Quieres notar el té → ninguno de estos. Busca un matcha puro, y si lo vas a tomar solo con agua, lee antes qué es el té matcha ceremonial.
Cómo darle sabor al matcha en casa
Si ya tienes un matcha puro, no hace falta comprar otro bote para cambiarle el sabor. Estas combinaciones funcionan bien, y en todas el truco es el mismo: bate primero el matcha con poca agua y añade los líquidos y aromas después, en la leche o al final. Si echas un líquido sobre el polvo seco, se forman grumos. Los polvos, como el cacao o la canela molida, sí puedes tamizarlos junto al matcha antes de batir.
- Vainilla. Unas gotas de extracto en la leche caliente. Es la combinación más pedida en cafeterías y suaviza mucho el matcha.
- Canela. Una pizca sobre la espuma del latte, o una rama infusionada en la leche mientras se calienta.
- Miel o sirope de arce. Disueltos en el matcha ya batido, que todavía está caliente, no en la leche fría.
- Cacao puro. Media cucharadita tamizada junto al matcha. Es la versión casera del matcha con cacao.
- Naranja. Un poco de ralladura en la leche. Queda sorprendentemente bien con el matcha frío.
Para esto lo más práctico es un premium: tiene sabor suficiente para no desaparecer en la leche y cuesta bastante menos que un ceremonial. Tienes más ideas en recetas con matcha y la base del latte en matcha latte sin máquina.
Preguntas frecuentes
¿Los matchas de sabores llevan azúcar? Depende de la marca y del sabor, y por eso hay que leer la etiqueta. El nuestro de cacao lleva un 2,9 %; el blue no lleva nada.
¿Tienen la misma cafeína que el matcha puro? No. La cafeína viene del té, así que depende de cuánto matcha lleve la mezcla. En el de cacao, con un 35 % de matcha, cada cucharada lleva bastante menos que una de matcha puro. El blue no tiene nada, porque no lleva té.
¿Se preparan igual que el matcha normal? Sí: se tamizan, se añade agua a unos 80 °C sin que hierva y se bate con el chasen hasta que haga espuma. Después se completa con agua, leche o hielo al gusto. El paso a paso está en cómo preparar matcha en casa.
¿Sirven para repostería? Sí, sobre todo el de cacao, que da bizcochos y galletas con sabor a chocolate y un fondo de té. El blue tiñe glaseados y cremas de azul sin colorantes artificiales.
¿Qué sabor gusta más a quien nunca ha probado matcha? Casi siempre, el cacao. Es el que menos se parece a ese «sabor a hierba» que asusta en la primera taza.
Por dónde empezar
Dos sabores listos para usar y un matcha puro para aromatizar a tu manera:
Todos los sabores de la gama están en té matcha saborizado.


